sábado, 14 de enero de 2012




Tus pensamientos son el combustible necesario


para que tus sentimientos entren en acción.

viernes, 13 de enero de 2012

Perdonar para sanar


Todos hemos sido agredidos alguna vez de alguna forma, a veces conscientemente y otras inconscientemente. Las primeras heridas del alma las recibimos desde nuestro nacimiento.

Nacer requiere esfuerzos y sufrimiento; y el camino de la niñez está poblado de contrariedades y dolor, pero también, en la mayoría de los casos afortunadamente, de alegría y momentos felices.

Sin embargo, acostumbramos a guardar muy ocultos dentro de nosotros mismos, los agravios. Son las manchas del alma que también contaminan el cuerpo y tarde o temprano se ven reflejadas en algún tipo de enfermedad física.

El odio es la emoción que más nos destruye por dentro y por fuera. El orgullo es un pariente cercano y la soberbia es el peor de los males. Las personas más soberbias que nunca perdonan a nadie, viven llenas de amargura y no encuentran la paz interior.

Perdonar las afrentas que nos causaron, tiene gran poder curativo y perdonarse a uno mismo, que es mucho más difícil, permite liberarse del pasado y del temor a la muerte.

Es como una paradoja, porque si no perdonamos, aunque hayamos sido los supuestamente agredidos, también nos sentimos culpables.

La herida es infligida por nosotros mismos que somos los que evaluamos las circunstancias. El suceso en sí mismo objetivamente puede ser considerado insignificante pero la magnitud del daño lo agregamos cada uno de nosotros.

No es la experiencia sino la forma de vivir la experiencia la que nos ha ofendido. 

Puede aprender a perdonarse y a vivir las nuevas experiencias de una forma que no le dañe.


Cuando hablamos de salud, normalmente pensamos en la salud física, sin darnos cuenta que ésta depende mucho de nuestra salud mental. El cuerpo es el espejo de lo que acontece en nuestra mente, y todos nuestros pensamientos van a incidir en nuestra salud física manifestándose en algún malestar o enfermedad.

Uno de los elementos más importantes para mantenernos sanos, es el saber perdonar. El no perdonar, o no pedir perdón, es una carga que llevamos con nosotros a todos lados y que nos corroe por dentro. El perdón es sinónimo de liberación.

Investigaciones demuestran que aprender a perdonar mejora nuestro bienestar físico y emocional. Según estos estudios, seguir cultivando el rencor dentro de nosotros mismos obstaculiza nuestro desarrollo personal y profesional, nos conduce a tomar decisiones desacertadas y hace que nuestro cuerpo libere sustancias químicas asociadas con el estrés, que tienen un efecto negativo sobre la salud. A pesar de lo anterior, muchos de nosotros insistimos en aferrarnos a los agravios y continuar siendo víctimas de quienes nos han herido. La falta de perdón nos ata, nos encadena a las personas, o al pasado, desde la rabia, lo que nos impide vivir en el presente con plenitud, con alegría.

Perdonar no significa que estemos de acuerdo con lo que pasó y dejar de darle importancia a lo que sucedió, ni darle razón a alguien que nos lastimó.

Tampoco significa excusar el comportamiento de quienes nos han herido. Simplemente significa dejar de lado aquellos pensamientos negativos que aparecen acerca de alguien o algo que nos causó dolor. Perdonar es tomar la decisión de desprendernos del pasado para sanar el presente.
Conciliar el pasado con el presente nos permite aceptarnos, pues si no podemos aceptar el pasado, que es parte de nosotros, no podremos aceptarnos, si odiamos nuestro pasado, nos odiamos a
nosotros mismos.

Perdonar nos conduce paso a paso hacia una vida más constructiva y armoniosa.

miércoles, 11 de enero de 2012

Felicidad Futura


“El bien que hicimos la víspera 


es el que nos trae la felicidad por la mañana”.


✿ ✿ ✿ 

martes, 10 de enero de 2012

Construyendo el futuro



Fíjate bien en el presente que estás construyendo: 

debe parecerse al futuro que sueñas.

✿ ✿ ✿ 

miércoles, 4 de enero de 2012

Toma conciencia de tus sentimientos cada día.


Realizar esta tarea no siempre es fácil. 
La toma de conciencia es un primer paso para eliminar el sufrimiento y ser más feliz.
Cuanto más profunda sea la conciencia que tengas de tus pensamientos y sentimientos, más oportunidades tendrás de aceptarte sin juzgarte, de ser mejor ser humano.


¿Cómo puedes tomar conciencia de lo que sientes?.

1-.- Preguntándote a Ti mismo: ¿Cómo me siento?

Aunque es posible que adoptes una actitud defensiva en ocasiones, negando tus verdaderos sentimientos de enfado o ansiedad por vergüenza de admitir unos sentimientos tan equivocados.
Sin embargo lo normal es que los admitas porque te sientes incómodo y tal sufrimiento es fácil de sentir y reconocer.
Entrar en contacto con tus sentimientos negativos (Y positivos), te ayuda a darte cuenta de si son apropiados o no, y a valorar lo deseables que son; es un buen método de autoayuda.
El pánico, la rabia y la depresión, son sentimientos inapropiados que te impiden enfrentarte a esos acontecimientos y no te dejan mejorar en nada.

En ocasiones, cualquier sentimiento negativo puede ser útil.
  • La rabia intensa podría ayudarte a combatir una situaciones injustas. Pero lo habitual es que la rabia te haga sufrir.

Albert Ellis, en su libro “Usted puede ser feliz”, propone un ejercicio de autoayuda, apropiado para este caso, presta atención:

El ejercicio de autoayuda consiste en que cuando te sientas bien o mal de manera inapropiada, hagas una lista de desventajas que te pueden traer estos sentimientos, a continuación te dejo un ejemplo hecho por Albert:
  • Suponer de una forma poco realista que siempre seguirás haciendo las cosas bien.
  • Actuar de manera egoísta, arrogante y detestable con los demás.
  • Pensar que eres tan bueno que no tienes que preocuparte por esforzarte para hacer bien las cosas en el futuro.
  • Estar ansioso por fracasar en el futuro y decepcionar gravemente a quien te admire.
  • Mantener e incrementar tu creencia de que tienes que hacerlo bien, y de que es terrible si no lo consigues.
  • Centrarte demasiado en las cosas que haces bien, y dejar de lado otros aspectos de tu vida.
  • Quedar tan absorbido por tu propio ego, que pierdas los sentimientos y la comprensión que sientes hacia los demás, y eches a perder tus relaciones humanas.
  • Intentar con tanta insistencia, seguir haciéndolo bien que se someta a un gran estrés que interfiera con tu salud física y mental.

Pregúntate a Ti mismo si te estás provocando estos u otros inconvenientes, haciéndote sentir sentimientos inadecuados tanto positivos o negativos, y añádelos a tu lista.

Vuelve a buscar las imposiciones y exigencias con las que creas estos sentimientos contraproducentes y esfuérzate para debatirlos y abandonarlos, pero toma acción y haz este ejercicio de autoayuda AHORA, no lo dejes para después porque entonces ya no lo harás, y no te habrá servido de nada todo lo que has aprendido.

martes, 3 de enero de 2012

La relación más importante


"Hay relaciones que te abren puertas a cosas nuevas y exóticas.
Otras viejas y familiares.
Relaciones que te hacen preguntarte muchas cosas.
Relaciones que te llevan a cosas inesperadas.
Unas te llevan lejos del punto del que saliste. Y otras te devuelven a él.
Pero la relación más emocionante, difícil y significativa de todas, es la que tienes contigo misma."